BENEDETTI DE REGRESO A SU TINTA

Funcionó el llamado de Saramago

mario-benedetti-escritor-uruguayo-300x350El portugués (premio Novel en literatura) nos instó hace unos días desde su blog a orar por la recuperación de Bene, y que esa oración tomara forma en la lectura diaria de algún poema de nuestro tan querido escritor.

Ayer, después de doce días de estar internado, Benedetti fue dado de alta y volvió seguramente a la confortable calidez de su trazo, desde donde continúa sin cesar, produciendo más y más joyitas, como si fuera un árbol cuyos frutos exquisitos fueran de un brote inacabable.

En el 97 Mario recorría España, presentando en algunos lugares el concierto-recital a Dos Voces junto a Daniel Viglietti. Por alguna extraña porfía del universo, ese año conseguí viajar con la facultad durante algunos meces recorriendo casi toda Europa.

Madrid, que a mis sentidos resultó muy montevideana, estaba engalanada con posters de Bene. Enormes fundas con su foto que caían de altos edificios a modo de faldones.

Nunca voy a olvidar la alegría que sentí al verlos, un enorme orgullo, como si bene también de alguna forma fuera mío. Es un sueño mágico y un regalo incomparable poder conocer otras tierras y otras culturas, pero nuestro pais es un Aleph de cristal con belleza helenística que aún prescinde de la percepción de esa singularidad por sus propios hijos; es así que ver su rostro siempre noble, con la capacidad que tienen sus pupilas de trasmitir paz y revolución en la misma mirada, fue realmente una felicidad.

Mario no me quiso conocer hasta que ya era una adolescente desordenada, cuando mis libros no seguían ninguna agenda flúo como las que ya les he contado me acompaña hoy siempre.

Llegó así sin más. Yo visitaba la casa de mi tío Alberto (el entrañable hermano de  mi padre, que me había adoptado como sobrina favorita) en Solymar cuando imagesdebajo de la mesa de luz del cuartito de afuera ( cualquiera que haya visitado una casa en la playa sabe que los cuartitos accesorios, de material y chapa son los primeros en albergar a toda la familia y los amigos que se suman al privilegiado dueño de casa) divisé un libro viejo. Tenia la tapa pegada con cinta adhesiva y algunas hojas desprendidas como queriéndome llamar por si solas. Curiosa por naturaleza y casi una Sherlock sí de libros se trata, lo tome, lo arreglé un poco y empecé a leer.

La borra del Café. No decía mucho la tapa blanquecina pero me tire a experimentar igual. No pude dormirme hasta terminarlo. Conmovedor, místico, tremendamente humano y profundamente tierno en su relato, Mario se me presentaba con su sonrisa franca, sabedor de que nuestro encuentro no podía haber tomado otra forma. Relojes (ya les contaré que son una de mis mayores debilidades), barrios, amigos, relaciones, despertares, batallas, cotidianeidades y hecatombes, búsquedas frenéticas de la verdad, conformaban una historia inolvidable, de esas que obligan a pensar.

A partir de ahí, Bene como lo llamo con el más profundo afecto y desde el mayor de los respetos se instaló en mi biblioteca de vida.

Algunas inolvidables veces, he tenido el orgullo de escucharlo en el paraninfo de la universidad, aunque aún conservo el sueño de poder presenciarlo en un ámbito más reducido.

De sus libros, tengo algunos que ya considero tesoros propios, a los que siempre recurro cada algunos años, o que siempre me sirven de ejemplo a la hora de nombrar lo mejor que he leído.

Primavera con una esquina rota sería el que llevaría conmigo si supiera que voy a naufragar y solo pudiera elegir algunos objetos (obviamente ya saben ustedes que mi rímel negro es insustituible, por lo que primavera sería el objeto dos), pero no quiero tener la osadía de recomendarles uno.

Bene llega si tiene que hacerlo y serán ustedes los que encontraran su propio grial en cualquiera de sus escritos.

No soy muy adepta a los poemas, quizá para beneporque todavía no es mi momento de comprenderlos, pero Mario también en eso me puede, y cuando estoy muy mimetizada con la rutina, muy lejos de mi querida Alice comprometida, es solo buscar algunas líneas de poemas de Bene para oxigenar mi vida y así NO TE SALVES, es siempre mi oración de cabecera, un poema más que poema, himno de grandiosa humanidad.

Esta personita que se parece tanto a alguno de nuestro maravillosos abuelos, ha representado una de las voces más fuertes en la denuncia de la miseria humana y la injusticia, apelando siempre desde la mayor serenidad, a la búsqueda interna de nuestra humanidad más pura, de nuestro don de gente, de nuestra solidaridad emocional, incluso asumiendo nuestros lugares más oscuros, jamás aniquilador de la esperanza de un renacimiento de acción.

A lo Alice, amo con todo mi ser cuando amo, a lo Alice lucho con todo mi afán cuando lo elijo, a lo Bene no me salvo cuando quiero quedarme contigo…….

NO TE SALVES

No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.

No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.

Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo

Alice.

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3 Respuestas a “BENEDETTI DE REGRESO A SU TINTA

  1. Pingback: BENEDETTI-DE-REGRESO-A-SU-TINTA : Sysmaya

  2. Entre siempre y jamás

    Entre siempre y jamás
    el rumbo el mundo oscilan
    y ya que amor y odio
    nos vuelven categóricos
    pongamos etiquetas
    de rutina y tanteo

    -jamás volveré a verte
    -unidos para siempre
    -no morirán jamás
    -siempre y cuando me admitan
    -jamás de los jamases
    -(y hasta la fe dialéctica
    de) por siempre jamás
    -etcétera etcétera

    de acuerdo
    pero en tanto
    que un siempre abre un futuro
    y un jamás se hace un abismo
    mi siempre puede ser
    jamás de otros tantos

    siempre es una meseta
    con borde con final
    jamás es una oscura
    caverna de imposibles
    y sin embargo a veces
    nos ayuda un indicio

    que cada siempre lleva
    su hueso de jamás
    que los jamases tienen
    arrebatos de siempres

    así
    incansablemente
    insobornablemente
    entre siempre y jamás
    fluye la vida insomne
    pasan los grandes ojos
    abiertos de la vida.

  3. Mario llegó a mí en forma de canción, una canción que recuerdo desde que tengo memoria: “Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y todo…”.
    Casualmente el primer libro que leí de él fue “La borra del café”, lo encontré en una vieja biblioteca, la elección fue por puro azar, quizás por ser apenas una adolescente. Después vino “Primavera con una esquina rota”, tenía que hacer una monografía sobre la dictadura y le tuve que buscar el lado artístico al trabajo y fue así como llegué a esta obra. Después vinieron libros de poemas, pasé por películas: “La tregua” y “El lado oscuro del corazón”, finalmente y hace unos meses terminé con “Gracias por el fuego”. Lo único que puedo decir es Gracias a vos Mario por regalarnos tus palabras, Gracias porque se me eriza la piel con cada frase con la que me siento identificada. Puedo decir de este virginiano que nació el mismo día que yo: Fuerza Mario, recuperáte, vos sos fuerte!!

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