Realizando 2 tareas a la vez

(o el fino arte de leer en el baño)

El Baño es un lugar de lectura utilizado por varios de nosotros, y es hora de analizar el porqué de dicha situación.

Lo primero y particular que quiero destacar, es que por nosotros me refiero al sexo masculino casi en su integridad. Creo que no tengo un solo amigo que no lleve material de lectura al asiento de porcelana. Por otro lado, las mujeres se dividen en 2 bandos: Las detractoras fervientes de este hobby, y las tímidas defensoras del mismo. La población del bando 2 es escasa y escondida, o por lo menos se hace pasar por miembro del bando 1.

Por qué leemos en el baño? Permítanme decirle a todos ustedes que las razones son varias, pero creo yo responden a una sola.

Creo yo la que la mas importante de todas es la paz. Cuando una persona intenta leer dentro de su domicilio durante el horario comprendido entre las 9.00 y las 22.00 , indefectiblemente, cada no mas de 7 renglones, se verá interrumpido por el padre, cónyuge, la madre, el hijo, nieto, abuelo, vecino, testigo de Jehová, mormón, o vendedor ambulante, mediante el grito , sonar de timbre, de celular, o golpeteo incesante en hombro (en el caso del niño es mucho mas bonito imaginarse un tirón de pantalón al grito de “papáaaaa, papáaa”). Esto hace que la persona se vea obligada a detener su lectura, que recordemos que va recién 7 renglones, marcar la página  con lo primero que encuentre, (muchas veces se utilizan los lentes, o se deja un libro dentro de otro, o , si estaba leyendo en la cama, una punta de colcha, sábana o frazada), salir a cumplir con la tarea encomendada, algo que lleva unos 2 minutos, y que era perfectamente realizable por aquella persona que solicito nuestra ayuda, y volver finalmente a nuestro preciado libro. Pero aquí no terminan las desventuras del lector, ohhh no, ni cerca. Ahora debemos analizar el gran desperfecto del marcador de páginas: no es un marcador de líneas. Entonces debemos volver a leer la página, escaneando exactamente en que lugar quedamos, hacia atrás o hacia adelante, hasta encontrar el lugar correcto. Pero ahí ya llevamos unas 5 líneas leídas, y por lo tanto, en 2 mas volveremos a ser llamados para realizar alguna otra misión.

Sin embargo, dentro de nuestro bunker de azulejos, la solicitud de tarea se soluciona con un simple “ESTOY EN EL BAÑOOOO!!!”.

De esto creo que derivan todas las otras razones por las que lo hacemos. La soledad y tranquilidad en definitiva son lo que buscamos al entrar a nuestro blanco paraíso. Y, como el hombre es un ser de costumbres, luego de darnos cuenta que llevar un libro al baño es lo mejor que podemos hacer, cual perros de Pavlov, no podemos tomar lugar en el trono frio sin material de lectura, y por lo tanto, cuando un apuro nos llama de verdad a sentarnos en este lugar, no perdemos chance de terminar leyendo “Ingredientes: Butane, Isobutane,Clorhidrato de Aluminio, Hectorita de Disteardimonio” y otros deleites que nos entrega la química mundial con el fin de hacer mas simples nuestras vidas.

Si son hombres leyendo esto : Felicitaciones, ustedes saben la verdadera razón del baño. Si son mujeres: a las que leen en el baño, mi respeto eterno, lograron salir del estereotipo encajonado de “el baño es sucio, y hacer caca es pecado”, por lo tanto no debo agregar al ritual algo que disfrute”, y para las restantes, cuando su esposo les dice que esta ocupado en el baño, en realidad esta podrido de que lo interrumpan cuando lee y se fue a encerrar ahí, a su pequeño castillo eucaliptado.

Y ustedes, estimados, ¿en que bando se encuentran?  ¿grandes lectores de inodoro? ¿lectores camuflados? ¿detractores de este hermoso arte?

Gracias

Cosme.

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6 Respuestas a “Realizando 2 tareas a la vez

  1. Alquimista del Corazón

    Valiente y original son las palabras que yo utilizaría para adjetivar tu tan acertado relato Cosme!!! Genial!!! Y te diré que yo no solo me encuentro dentro del bando de las fervientes defensoras del baño como resinto sagrado de lectura sino que en mi casa anterior me habían regalado un revistero artesanal para que pusiera allí la variedad de revistas, crucigramas y todo lo que se me ocurriera llevar, ja.
    Vale aclarar que en mi caso, donde parece que la puerta del cuarto de baño es invisible, para evitar que mis dos “diablitos” (léase “Solcitos”) no la derriben, debo además de gritar reiterádamente “Ya voy…ya salgo…no griten más…no pateen la puerta”, usar las benditas, gloriosas y acertadas trancas o pasadores.
    En fin no me daré por vencida y seguiré intentando defender mis cinco minutos de paz…
    Hasta la próxima.***

  2. Me sumo al bando de la gente que realiza dos tareas en el guaterclous,pero en realidad les diré que me inicié en tal actividad por la gran necesidad de no quedarme como una pelotu… mirando la pared de enfrente en espera de cumplir mi cometido. En realidad me parece una pelotudez perder preciosos minutos, por tal motivo colecciono revistas de sudoko del cual soy adicta,crucigrama, revistas del cable y mailing de T.I y Devoto,con lo cual me distraigo, me relajo, cultivo mi intelecto y por último cumplo mi cometido…..jajaja.
    Un beso

  3. Hola queridos mios: da gusto poder compartir con ustedes estos momentos. Estos lugares “sagrados” de lectura no sólo son usados por los hombres. Quiero compartir los momentos donde “la ídola” (con sus más de 😯 tiernos años), leía cualquier tipo de lectura, fuera periódico, libro, revista, incluso un trozo de papel que estuviera escrito pero no tuviera principio… ni fin. El gran marcador que usaba: un trozo de papel higíénico. Quizás los más prolijos lo utilicen doblado, otros así como lo cortan, la función es la misma! y no pierdes 3 minutos sagrados de lectura buscando donde quedaste cuando se te cerraron las páginas.
    Hasta muy pronto!!!

  4. Sabias palabras Cosme, sin dudas uno de los momentos mas gratos del día es cuando uno está tranquilo en el trono leyendo alguna cosa interesante. Una verdad simple y grande. Atentos saludos.

  5. El Señor es mi pastor alemàn

    Querido Cosmepolitan(siempre quise escribir eso pero no genero anecdotas dignas):
    Yo soy obviamente del bando de los lectores de letrina, soy un fundamentalista, no solo leo en el baño, tengo una pequeña biblioteca en el botiquin, en su mayoria con libros de cuentos cortos.
    Todo esto para evitar leer: desodorantes, cremas, mailings del geant o de la empanaderia, la revista del cable(al 12 de cada mes el precio del m2 de cortina de enrollar pierde atractivo), publicaciones barriales como la prestigiosisima buceo hoy incluso alguna vez las paginas amarillas.

    Saludos

  6. Opa, que sexista de tu parte; no me atrevería a excluir así como así a las mujeres de la población de lectura sanitaria.

    Quiero dejarte un token de mi sabiduría, joven padawan, que se ve aún no has aprendido de mi ejemplo. Vos te refugiás en el “ESTOY EN EL BAÑOOOO!!!”, para zafar; pues bien, un “NO ME ROMPÁS LAS PELOTASSSSS!!!!” quizás no sea tan políticamente correcto, pero pronunciado con la inflección adecuada es igual de efectivo.

    saludos.

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